Average Revenue Regulation
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El Average Revenue Regulation (ARR), o Revenue Yield Approach, es un tipo de price cap que se ha utilizado para regular a empresas que comercializan unidades naturales de un producto. Esto ocurre en industrias como el gas, la electricidad o los aeropuertos, donde los costes exógenos de producción se pueden pasar directamente a los consumidores finales.
El ARR se basa en limitar el crecimiento del beneficio medio que obtiene la empresa regulada. En este sentido, se considera que el beneficio medio es el beneficio total generado por todos los servicios dividido por la producción total. En principio, el nivel máximo de beneficios permitido es el mismo para todos los servicios regulados. Es decir, no se autoriza unos beneficios medios mayores para los servicios de alto coste, o menores para los servicios de bajo coste.
Definición matemática del ARR
Considere a una empresa regulada que comercializa servicios. El ARR establece que los precios de la empresa regulada deben ser tales que sus ingresos sean menores que un ingreso medio máximo fijado por el regulador. Es decir, los precios deben satisfacer la siguiente condición:[1]
En esta expresión, Q es la producción total de la empresa regulada, y P el precio medio. Por tanto, los ingresos medios de la empresa, Q x P, no pueden superar el ingreso medio autorizado, Pmed x Q.
El objetivo del ARR es limitar el crecimiento de los precios, evitando que aumenten por encima de Pmed . Para establecer el valor de Pmed el regulador puede tener en cuenta las estimaciones sobre la demanda de los servicios.
Ventajas e inconvenientes del ARR
El ARR presenta las siguientes ventajas:
- Flexibilidad en la formación de los precios. La empresa tiene libertad para establecer los precios de los servicios.
- Facilidad para supervisar el control de precios. Al finalizar el periodo regulatorio el regulador sólo debe verificar que la restricción impuesta por el ARR se haya cumplido.
- Costes reducidos de administrar la regulación.
El ARR presenta los siguientes inconvenientes:
- Facilita la discriminación de precios. Este tipo de regulación puede favorecer dos tipos de discriminación de precios: [2] (1) discriminación de precios de tercer grado (la empresa opera en n mercados y carga precios diferentes en cada uno de ellos) y discriminación de precios de segundo grado (la empresa opera en un solo mercado para discriminar a los consumidores según sus diferentes preferencias.
- El límite máximos de los ingresos se debe revisar al final del periodo regulatorio. Para incentivar a la empresa a ser eficiente es importante definir correctamente la duración del periodo regulatorio.
- Si el regulador autoriza el mismo beneficio medio para todos los servicios, sea cual sea su coste de producción, la empresa regulada tendrá incentivos a reducir la producción de aquellos servicios con un coste más alto, compensándolo con un aumento en la producción de los servicios con un coste menor. Esta distorsión impide que la empresa establezca sus precios de forma eficiente (precios de Ramsey), y como consecuencia los consumidores obtienen un menor bienestar.[3]
- Una reducción del precio límite Pmed puede reducir el excedente de los consumidores, ya que la empresa regulada tiene incentivos a reducir la producción de los productos más costosos. Por tanto, el mero hecho de implementar una regulación más estricta no siempre beneficia a los consumidores.
- El ARR puede ser menos preferible que la desregulación completa de los precios. Cowan (1997) plantea dos situaciones en las que el ARR genera menos bienestar que la desregulación del mercado.[4] Esto ocurre, por ejemplo, cuando el coste de proveer un mismo servicio en los diferentes mercados es distinto, es decir, cuando existe discriminación de precios de tercer grado. Este problema se puede solucionar con un mayor control de la empresa por parte del regulador. Sin embargo, esto aumenta los costes de información y hace que la regulación sea más compleja.
- En la fórmula del ARR se pueden dar diferentes pesos a los servicios. Cuanto menor es el peso de los precios altos y mayor el peso de los precios bajos, mayor es la facilidad de la empresa para aumentar los precios sin violar la restricción del ARR.
- Para solucionar este problema Simon Cowan propone utilizar otro índice de precios, como puede ser el de Laspeyres. De este modo, la empresa no podría manipular los precios durante el periodo regulatorio y se garantizaría un bienestar más alto.
Notas
- ↑ Armstrong, M., S. Cowan y J. Vickers (1994): Regulatory Reform: Economic Analysis and British Experience, Cambridge, MA: The MIT Press
- ↑ Estos dos casos están tratados con más detalle en Armstrong, M., S. Cowan y J. Vickers (1994), Regulatory Reform: Economic Analysis and British Experience, Cambridge, MA: The MIT Press.
- ↑ Ver Sappington, D. (2002), “Price Regulation,” en Cave, M. E., S. K. Majumdar y I. Volgelsang, eds., Handbook of Telecommunications Economics, Volume 1, Amsterdam: Elsevier Science B.V.
- ↑ Cowan, S. (1997), “Tight average revenue regulation can be worse than no regulation”, The Journal of Industrial Economics, 75-88

