Conexión permanente
Una conexión permanente (en inglés "always-on") se refiere a la posibilidad de utilizar servicios de comunicaciones e información sin necesidad de utilizar un procedimiento previo de acceso (la "conexión" propiamente dicha) a una infraestructura de comunicaciones. Por tanto, la conexión permanente implica que los servicios de que se trate están inmediatamente disponibles, sin necesidad de un establecimiento de conectividad previo en el momento anterior.
Conmutación de paquetes y conexión permanente
Para que exista la conexión permanente es necesario contar con algún procedimiento técnico que permita que no se consuman recursos de la red cuando el usuario está simplemente conectado a la misma, y que solamente se utilicen estos recursos cuando el usuario hace una demanda específica de los mismos. Desde el punto de vista técnico, la manera más sencilla de responder a este requisito es contar con una red de conmutación de paquetes como el soporte de la conexión permanente. Así, todas las nuevas infraestructuras (xDSL, redes de cable, 3,5G, …) utilizan una red de conmutación de paquetes como soporte de la conexión permanente que ofrecen.
Ventajas de la conexión permanente
Las ventajas de la conexión permanente son evidentes para los usuarios y se traducen fundamentalmente en mayor calidad percibida en los servicios de comunicaciones e información que reciben. Pero también desde el punto de vista de los operadores la conexión permanente permite acceder a nuevos modelos tecno-económicos, por ejemplo, se puede tarificar al usuario siguiendo un esquema mixto de conexión básica y un factor dependiente de los recursos que consume. O se puede, al estilo de las "utilities" establecer diferentes "tarifas planas" en función de los escenarios de consumo que se consideren.

