Essential facility
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Essential Facility
Son las infraestructuras, servicios o instalaciones imprescindibles para que las empresas puedan llevar a cabo sus actividades y tengan acceso a todos los clientes. El concepto de “Essential Facility” está muy ligado al desarrollo de la “Essential Facility Doctrine”, cuyo origen se encuentra en el juicio que tuvo lugar en Estados Unidos en 1912 “United States v. Terminal Railroad Association of St. Louis” [1].
La “Essential Facility Doctrine” afirma que el propietario de una infraestructura básica puede tener incentivos a restringir su acceso a ella para monopolizar el mercado de productos minoristas cuyo proceso de producción precisa de dicha infraestructura.
Por tanto, para considerar que una empresa niega a sus rivales el acceso a una infraestructura básica es necesario que existan dos mercados: uno de inputs (la infraestructura básica) y otro de productos finales. El competidor solamente opera en el mercado de productos finales, mientras que el operador dominante integra verticalmente ambas actividades y restringe el acceso a la infraestructura básica para reducir la competencia en el mercado minorista.
La doctrina establece la existencia de una responsabilidad por parte de la empresa que controla la infraestructura básica se considera ilegal blindar el acceso a la utilización de la “essential facility”. En consecuencia, la empresa dominante debe compartir las infraestructuras con sus rivales en unos términos que sean justos para ambas partes.
El origen de la doctrina de las infraestructuras básicas
La “Essential Facility Doctrine” forma parte de la jurisprudencia antimonopolio de los Estados Unidos de América. Su origen se fecha en 1912, cuando el Tribunal Supremo estadounidense se enfrenta al caso “United States v. Terminal Railroad Association of St. Louis”[2].
En este proceso, Terminal Railroad controlaba todos los puentes ferroviarios y las vías férreas de maniobras de entrada y salida de St.Louis. El control de estas infraestructuras permitía restringir la competencia en el transporte con destino a St. Louis, o que tenía que pasar a través de su territorio con otra destinación.
El gobierno federal, mediante las secciones 1 y 2 de la Sherman Act, esperaba disolver la asociación y restaurar la competencia. En la otra parte, el argumento esgrimido era que para conseguir una coordinación lo más eficiente posible era necesaria una gran empresa. La Corte Suprema consideró que esta afirmación era cierta. A la vez, empero, el Tribunal Supremo dictaminó que Terminal Road estaba intentando monopolizar el mercado. En consecuencia, el remedio consistía en que, toda aquella empresa ferroviaria que quisiera utilizar las infraestructuras de la empresa Terminal Road debería pagar una tarifa que no significara una desventaja para ella, sino que la situara en un plano de igualdad.
De esta forma, la decisión del Tribunal Supremo estableció una jurisprudencia conocida como Essential Facility Doctrine que ha sido aplicada posteriormente en contextos similares.
2. Criterios económicos para identificar una essential facility
La doctrina del Essential Facility es contradictoria con la norma general según la cual las empresas son libres para decidir con quien llegan a acuerdos. En consecuencia, es importante delimitar muy cuidadosamente qué es y qué no una infraestructura básica. Con este objetivo, la doctrina enuncia cuatro criterios que se utilizan como líneas de actuación:
- La infraestructura básica debe ser controlada por un monopolista.
- Las empresas competidoras no pueden duplicar la infraestructura y ésta no puede obtenerse de ninguna otra manera.
- La utilización de la infraestructura debe ser denegada.
- Proveer acceso a la infraestructura debe ser factible.
Sin embargo, el factor decisivo a la hora de determinar que una infraestructura es básica radica en demostrar que el acceso a ella es imprescindible para el desarrollo de la competencia. En otras palabras, una infraestructura será básica cuando su control facilite la eliminación de la competencia.
Finalmente, conviene subrayar que para determinar que una infraestructura es básica es necesario que su acceso sea factible. En ocasiones ofrecer acceso a la infraestructura puede impedir a la empresa atender la demanda de sus consumidores. Por tanto, una infraestructura no será considerada como básica cuando haya razones empresariales o tecnológicas de peso que dificulten su acceso.
Ejemplos de essential facility
La jurisprudencia antimonopolio de Estados Unidos ha considerado que las siguientes infraestructuras tienen la consideración de “essential facility”: los puentes por donde pasan las líneas de tren, las redes de telecomunicaciones, las redes locales de distribución de la electricidad y los estadios de deportes. Bajo la jurisprudencia de la UE son infraestructuras básicas: los puertos (ver por ejemplo, Sea Containers v. Stena Sealink and Port of Rodby)[3] ; las redes de telecomunicaciones, electricidad y las postales; los oleoductos y gasoductos; los sistemas informáticos de reserva para las aerolíneas, los servicios de recogida de maletas en los aeropuertos, el interlining (véase Aer Lingus v British Midland) [4] y los sistemas de pago del sector financiero.
Referencias
- ↑ Para leer el texto del caso: http://supreme.justia.com/us/224/383/case.html
- ↑ Para más información ver Pitofsky, R, D. Patterson y J. (2002), “The Essential Facilities Doctrine under United States Antitrust Law”, Antitrust Law Journal, 70, 443-462. o bien este enlace.
- ↑ Sea Containers v. Stena Sealink and Port of Rodby
- ↑ Aer Lingus v British Midland
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