Par de cobre


Cuando se habla del par de cobre en telecomunicaciones se hace referencia al enlace físico, también denominado bucle de abonado, que une los punto de terminación de red (PTR) con el resto de la red de un operador de telecomunicaciones. Dicha conexión con la red se realiza típicamente en una central de conmutación local, que da acceso a su vez a una red de interconexión. El nombre se debe a que dicho enlace es un cable compuesto por dos hilos de cobre trenzados y aislados entre sí, y que se desplegaron inicialmente para prestar servicios de telefonía fija sobre la Red Telefónica Conmutada (RTC) o Red Telefónica Básica (RTB) debido a su bajo coste y a la apropiada respuesta en bajas frecuencias (la voz telefónica se transmite entre 300Hz y 3,4KHz). Sobre un par de cobre conectado a una RTB también se puede obtener acceso a redes de datos mediante el empleo de modems, dispositivos capaces de transmitir y recibir datos sobre la banda vocal. Sin embargo, el par de cobre está siendo ahora utilizado para prestar servicios de banda ancha y televisión IP mediante la aplicación de tecnologías de acceso xDSL, que aprovechan la adecuada respuesta del par de cobre hasta frecuencias por encima de 1MHz.

Acceso al bucle de abonado

De cara a la prestación de servicios de xDSL sobre el par de cobre existen diversas alternativas de acceso al bucle de abonado, en función de las infraestructuras de las que disponga el prestatario del servicio