Subsidios cruzados en servicio universal
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Los Subsidios cruzados consisten en financiar las pérdidas de un servicio con los ingresos generados por otro u otros. Por ejemplo, durante el periodo en el que los servicios de telecomunicaciones se proveían a través de monopolios, la mayoría de países subsidiaban a los usuarios de llamadas locales estableciendo un precio por debajo del coste del servicio. El coste de esta medida se financiaba estableciendo unos precios de las llamadas de larga distancia por encima de su coste. En Estados Unidos, Theodore Vail, el primer presidente de la AT&T entre 1885 y 1889, y luego entre 1907 y 1919, propuso los subsidios cruzados para financiar la expansión del servicio telefónico a todo el país. El éxito obtenido con esta medida llevó a muchos países a adoptar subsidios cruzados para financiar sus operadores nacionales.
Diversos autores elaboraron sus propias definiciones de subsidios cruzados cuando empezó a extenderse su uso[1]. De ellas, y fruto de la necesidad de homogeneizar conocimientos, salió el concepto que se usa en la actualidad en la literatura económica. Faulhaber (1975)[2] definió el subsidio cruzado como un subsidio libre del precio en el que los ingresos de la empresa no sobrepasan el coste solitario en ningún subconjunto de servicios. De ésta forma, el beneficio de la empresa proveedora es cero. Posteriormente, Temin (1990) reconoció a Faulhaber la necesidad de que el precio del servicio subsidiado sea igual o inferior al coste solitario, pero añadió que el precio debe situarse por debajo del LRIC[3]. Por otra parte, Temin aceptó que la empresa pueda tener beneficios debido a la presencia de costes comunes con otros servicios que le permitan aprovechar las economías de alcance[4].
De este modo, en la actualidad, la literatura económica considera que existen subsidios cruzados cuando el precio de un servicio es inferior a su coste incremental a largo plazo (Long Run Incremental Cost, LRIC) mientras que el precio de otros servicios es superior a su coste solitario (Stand-alone cost), que es el coste de proveer individualmente un servicio (sin aprovechar las economías de alcance), y generar un excedente que se utiliza para financiar a los servicios deficitarios.
Históricamente, los subsidios cruzados han estado ocultos en las tarifas, muchas veces sin conocimiento del usuario. En general, podemos identificar cuatro tipos de subsidios cruzados:
a) las llamadas de la larga distancia subsidian a las llamadas locales,
b) los usuarios comerciales subsidian a los residentes,
c) los usuarios con un menor consumo subsidian a los de mayor consumo (por ejemplo, cuando se establece una cuota de abono mensual elevada).
d) los usuarios de las zonas urbanas subsidian a los de las zonas rurales (por ejemplo, mediante precios uniformes).
A mediados de los años noventa numerosos países empezaron a eliminar los subsidios cruzados como mecanismo para financiar el servicio universal. En particular, se equilibraron los precios de las llamadas de larga distancia y locales para reflejar los costes reales de estos servicios. La justificación de esta medida era que la liberalización de las telecomunicaciones era incompatible con el mantenimiento de precios políticos. Por otro lado, se fueron desarrollando otros instrumentos para financiar el servicio universal.
Críticas a los subsidios cruzados
(1) Ineficiencia. Separar el precio del coste distorsiona la toma de decisiones de los usuarios. Esto ocurre porque generalmente la elasticidad-precio de los servicios subsidiarios (por ejemplo, las llamadas de larga distancia) es mayor que la de los servicios subsidiados (por ejemplo, las llamadas locales). Además, los precios beneficiados por los subsidios cruzados suelen ser los que afectan al uso del servicio (los precios de las llamadas) mientras que el principal factor que afecta al coste de los servicios es el coste de conectar el usuario a la red (cuota mensual de abono), que tiene una elasticidad de la demanda baja[5].
(2) Ineficacia. En ocasiones, los subsidios cruzados no consiguen los objetivos que se proponen. Las subvenciones desde las llamadas de larga distancia a las locales y desde las zonas urbanas a las rurales puede provocar que usuarios con pocos recursos que utilicen llamadas de larga distancia o que se hallen en zonas urbanas acaben subsidiando a usuarios con altos recursos que utilizan llamadas locales o que se encuentren en las zonas rurales. Por ejemplo, los usuarios de las zonas rurales son las que proporcionalmente utilizan más las llamadas de larga distancia, cuyo precio esta por encima del “coste solitario”.
(3) Falta de transparencia. Es difícil determinar con precisión quien está financiando el subsidio y quien lo está recibiendo. Incluso es probable que un mismo usuario financie y se beneficie del subsidio a través de caminos diferentes. Por otro lado, existen varias metodologías para calcular los costes que van a condicionar los precios regulados.
(4) Insostenibilidad. El sistema de precios debe garantizar la viabilidad de la empresa que presta los servicios. Sin embargo, habitualmente los precios de conexión a la red no son suficientes para financiar los costes fijos del servicio (como por ejemplo los costes de mantenimiento de la red). El resultado es que los costes fijos se financian a través de las tarifas de uso[6]. Otro problema es que si se liberaliza el mercado cuando se utilizan subsidios cruzados se puede caer en el problema del [[Graveyard Spiral]], que obligará a aumentar desmesuradamente los precios o a cerrar la empresa.
(5) Instrumento de competencia desleal. Los subsidios cruzados pueden financiar precios predatorios. Se trata de un comportamiento estratégico por el cual un operador reduce deliberadamente los precios por debajo del costa para debilitar o eliminar a sus competidores. El propósito es ganar poder de mercado y compensar a largo plazo los costes de fijar precios por debajo del coste[7]. En cualquier caso, la legislación de defensa de la competencia contempla éstas prácticas y las sanciona en la mayor parte de países.
Notas
- ↑ Para un breve desarrollo de las definiciones y puntos de discusión consultar Riordan, M. (2001), “Universal Residential Telephone Service” M. Cave, S. Majumdar & I. Vogelsang (eds), Handbook of Telecommunications Economics, Elsevier Science, Amsterdam: North Holland.
- ↑ Faulhaber, G. (1975), “Cross-subsidization: Pricing in public enterprises”, American Economic Review, 65, 966-977.
- ↑ Temin, P. (1990), “Cross subsidies in the telephone network”, Journal of Regulatory Economics, 2, 349-362.
- ↑ Kaserman y Mayo (1994) identifican y analizan las diferencias entre la definición de Faulhaber y la de Temin. Kaserman, D. & Mayo, J. (1994), “Cross-subsidies in telecomunications: Roadblocks on the road to more intelligent pricing”, Yale Journal on Regulation, 11, 119-147.
- ↑ Para un análisis más exhaustivo del efecto de las elasticidades consultar Barnett, A.H. y David Kaserman (1998), “The Simple Welfare Economics of Network Externalities and the Uneasy Case for Subscribership Subsidies”, Journal of Regulatory Economics, 13, 245-254.
- ↑ Curien, N. (1990). “The theory and measure of cross-subsidies: An application to the telecommunications industry”, Internacional Journal of Industrial Organization, 9, 73-108.
- ↑ Un análisis completo de los precios predatorios se puede ver en Grau, S. & Merino, A. (2005), “Precios Predatorios: Análisis Legal y Económico”. Éste artículo está basado en el seminario que impartieron las autoras en la “Jornada sobre Análisis Económico de la Competencia en los Mercados: Lecciones de la Experiencia” organizada conjuntamente por el Tribunal Català de Defensa de la Competencia y la Universidad de Barcelona el pasado 7 de abril de 2005.

